31/5/10



Átame, con el hilo de tus lágrimas,
Secuéstrame con el riel de tus entrañas,
Abandóname después,
Seguiré ligada, viva contigo por un dolor.
Destrípame,
Agítame,
Dame motivos para abrirme en canal.

19/5/10

Los blogs y las redes sociales son la mayor manifestación de egocentrismo que existe. Para prueba un botón. Espero que esto no degenere y se considere la personalidad de cada individuo por su perfil o por aquello que cuelga o escribe en alguno de estos medios.
Los que los usamos (conscientes o no) realizamos cada movimiento sabiendo que va a ser visto. Hay momentos en los que me planteo si cuelgo ese vídeo por quien lo va a ver o porque realmente me agrade. Está claro que no lo haría sino me gustara pero no se cual de las dos razones pesa más. Podría disfrutarlo en mi intimidad sin necesidad de mostrárselo a nadie. El enganche a este tipo de sitios puede acabar con la intimidad de manera inconsciente. Hacemos las cosas por costumbre o por simbiosis sin pararnos a pensar en lo que supone.
Las fotos en redes sociales alientan la crítica, la envidia y la competitividad en muchos casos. En aquellos casos en que el "owner" no tiene una estabilidad emocional suficiente mente fuerte como para no depender de ello a nivel social.
Solo son fotos, una identidad no se puede manifestar a través de fotos o vídeos.
En fin... otra absurdo mas en el mundo.

Pero no todas sus cualidades son negativas. En mi caso publicar esta serie de reflexiones o como sea que lo queráis llamar, significa más una reafirmacion que un intento de comunicación (egocentrismo puro). Me explico: podría escribir de la misma manera y quedarme lo para mí. El hecho de publicarlo lo hace mas real. Parece que lo que no se escucha o lee no existe. ¿un árbol hace ruido si cae y no hay nadie para oírlo? A mi modo de ver, caer cae de la misma manera pero poco importa si hace ruido o no si nadie lo escucha. No tiene consecuencia alguna.

La relación de esta acción con el egocentrismo es que poco me importa si os interesa o no. Aunque una buena crítica siempre alimentará el ego.

Quizá solo pretenda convencerme a mi misma.


14/5/10

23 años. Las 00:30. Pueblo de origen. La joven remienda su abrigo de paño con la radio de fondo en compañia de su gata.
La idilica estampa se deforma en su cabeza. Su padre aún no ha llegado. ¿cómo llegará esta vez? ¿qué es lo que toca esta noche? Lo mas inteligente sería irse a la cama para avitar el encuentro que estropeará irremediablemente su agradable momento de evasión. Pero ella no se escapa, su cabeza la mantiene atada.
En la radio suenan canciones del siglo pasado. Siempre el pasado fue mejor y mas aquel del que no se tienen recuerdos.
Las canciones son intenrrumpidas, para el gusto de la oyente, por actores consagrados que ella venera. Otra herida más.

¿qué es el deber? ¿debería estar disfrutando de su juventud lejos de esa radio, de sus hilos y de su gata?
El deber marca una pauta. El entorno crea esa pauta. En su entorno lo correcto sería estar en compañía de jovenes de su misma indole pero ella prefiere remendar su abrigo de paño con la radio de fondo en compañía de su gata.

13/5/10

Los occidentales somos como los gatos domésticos. Nos sueltan en medio del campo y aún buscamos nuestra cajita de arena. No sabemos vivir en la naturaleza, somos una deformación de nuestro origen animal. Deberíamos saber defendernos en un medio virgen. Cómo los gatos domésticos, somos una distorsión de nuestra propia naturaleza, solo que a ellos esa distorsión les llega en forma de sometimiento proporcionado por nuestra occidental manera de vivir de la naturaleza, cuando deberíamos vivir con ella o en ella. A veces las preposiciones son fundamentales.