15/7/14

El tiempo transforma los objetos. Su propia naturaleza no les otorga valor sino la ostensión de su perdurabilidad. El poder de transmutación de los objetos es inherente al tiempo.
Una lista se transforma en algo más que un recordatorio puntual cuando aparece por casualidad entre tus cuadernos después de tres años, convertida en reliquia de una amistad que ya no es, el último hilo conductor de lo que fue.
Voy a romperla, a destrozarla, a disfrutar del sonido de cada rotura. Ya no tendré nada que decirte.
No mas Hummus, ni Actimel, ni Verdura, ni Leche, ni atún, ni Crema de manos. Voy a mantener la nevera vacía y el horno lleno de recuerdos que exterminar con gas.
Sí, aún uso butano.

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